¿POR QUÉ SE DEBEN RETIRAR LOS ARTICULOS 210 Y 211 DE LA “LEY DE MODERNIZACIÓN LABORAL”?

1.LA NATURALEZA DEL PROBLEMA.

La eliminación de los fondos que promueven los artículos 210 y 211 atenta

contra la actividad de un sector que requiere previsibilidad para producir.

La modificación que introdujo el Senado, que prorroga el plazo para que esos fondos queden desafectados del fomento cinematográfico en enero de 2028- no resuelve el problema. Por el contrario, provoca incertidumbre para la realización de cualquier proyecto audiovisual.

2. INCOMPATIBILIDAD CON LA NATURALEZA DE LA PRODUCCIÓN AUDIOVISUAL.

La producción audiovisual requiere previsibilidad financiera a largo plazo. Una película o serie necesita entre 3 y 5 años para concretarse. Dos años de prórroga no garantizan certeza sobre los fondos disponibles a futuro. Sin previsibilidad, el audiovisual no puede subsistir.

3. FALACIA FISCAL

Las dos fuentes de recursos financieros fundamentales del INCAA son el 10% sobre el precio de las entradas de cine y el 25% del gravamen que pagan los servicios de comunicación audiovisual por el uso del espacio radioeléctrico. Estos impuestos se seguirán cobrando, pero no beneficiarán al público: pasarán a Rentas Generales, dejando al INCAA sin recursos para fomentar el cine y el audiovisual nacional.

4. PARÁLISIS PRESUPUESTARIA

Que los fondos del INCAA se determinen cada año calendario mediante el Presupuesto General de la Nación impide la previsión y administración del fondo de fomento. Para 2026 se asignaron aproximadamente $19.000 millones menos que lo proyectado por el propio INCAA.

5. REALIDAD DE LA INDUSTRIA MUNDIAL

En Argentina, como en todos los países con industria cinematográfica, las producciones son mixtas: se realizan con aportes del Estado e inversión privada. Ninguna película puede realizarse solo con el aporte del Estado. Francia, Alemania, España, Italia, Dinamarca, Suecia, Polonia, Croacia, Inglaterra, Chile, Uruguay, Brasil, Colombia, México, los estados de EE.UU. (Georgia, California, Nueva York, Luisiana, Illinois y Nuevo México), India, Japón y Corea del Sur subsidian el sector mediante fondos públicos o incentivos fiscales, porque para atraer la inversión privada se necesita ese primer impulso del Estado. Así se garantiza a los posibles inversores nacionales, a los apoyos internacionales o a la coproducción con otros países, que las películas se van a realizar porque las productoras nacionales tienen un primer compromiso con el Estado.

6. PÉRDIDA DE POSICIONAMIENTO INTERNACIONAL.

Argentina siempre tuvo la mayor representatividad entre los países de la región en los festivales internacionales. Esta presencia posibilita vender nuestras películas en otros territorios con la consiguiente entrada de divisas al país. El año pasado, una película argentina ganó el premio mayor en el Festival de Berlín. Este año, en este mismo festival, que cuenta con 205 películas en competencia, hay 27 latinoamericanas:10 de Brasil, 7 de México, 5 de Colombia, y solo 1 de Argentina. Esto no había pasado nunca.

7.LA ECONOMÍA PIERDE.

Por cada peso que se invierte en la producción audiovisual, se generan $5,4 más en el resto de la economía; no es un gasto, es una inversión que multiplica entre 1,7 y 2,4 veces la inversión original. El cine impulsa hotelería, gastronomía, transporte, turismo. Es trabajo, es plata que circula.

Según un estudio realizado por el BID junto a Netflix, por cada 100 personas empleadas en la industria audiovisual se generan entre 50 y 70 empleos adicionales en el resto de la economía. El mismo estudio concluyó que un aumento de la inversión en producción audiovisual de U$S10 millones genera 231 empleos nuevos que, por el efecto multiplicador de la inversión, llega a 400 nuevos puestos de trabajo registrados de calidad.

Entonces, si uno de los objetivos principales de la Ley de Modernización Laboral es, como dice el proyecto, la creación de empleo registrado, los artículos 210 y 211, que proponen eliminar los recursos del Fondo de Fomento cinematográfico, van en el sentido contrario. Otro motivo para retirarlos del proyecto.

8. EVIDENCIA DEL FRACASO ACTUAL.

En estos dos años, el modelo de gestión del INCAA dio claras muestras de que no activa la producción. Lo que el INCAA recauda se invierte en el mercado financiero, comprando bonos al Estado con el dinero del Fondo de Fomento cinematográfico que la ley obliga a destinar a la producción de películas nacionales. No se ha filmado ninguna película con aportes del Estado durante esta gestión. Ninguno de los proyectos que ganaron los concursos del INCAA pudieron realizarse aún. Estamos trabajando para que estas condiciones se reviertan y se cumpla con la Ley de Cine. Pero si a esto se agrega el final del Fondo de Fomento para enero 2028, es la declaración de muerte para el audiovisual. Esas películas que ganaron concursos no conseguirán financiación de ninguna forma para terminarse. Y tampoco habrá nuevas producciones nacionales de acá en más. Es la destrucción de una industria que genera empleo, cultura y divisas. Por eso insistimos en solicitar que se retiren del proyecto los articulos 210 y 211.

Defender el cine argentino es defender el trabajo argentino.

EAN (ESPACIO AUDIOVISUAL NACIONAL): Somos directores, guionistas, productores, documentalistas y distribuidores. Todas las organizaciones del cine y el audiovisual unidas para defender nuestra industria.

APIMA – Asociación de Productores/as Independientes de Medios Audiovisuales
ARGENTORES – Sociedad General de Autores/as de Argentina
CADICINE – Cámara Argentina de Distribuidores Independientes Cinematográficos
CAIC – Cámara Argentina de la Industria Cinematográfica
CAPPA – Cámara Argentina de Productoras Pymes Audiovisuales
CDC – Colectivo de Cineastas
DAC – Asociación General de Directores/as Autores/as Cinematográficos y Audiovisuales
PCI – Proyecto Cine Independiente
RDI – Realizadores Integrales de Cine Documental

©2026 EAN | Espacio Audiovisual Nacional

Todos los derechos reservados

Log in with your credentials

Forgot your details?